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La energía del arquetipo de la Anciana en ti

¿Cómo percibes la energía del arquetipo de Anciana en ti?

Toma toda la sabiduría que te trae la fase menstrual del sangrado

 

Cuando te digo la palabra anciana, cuando piensas o imaginas a una mujer anciana... ¿Qué es lo primero que te viene a la mente, qué visión o qué términos acuden a ti? Date unos segundos para hacer este ejercicio con calma…

 

Tal y como percibes a las mujeres ancianas es tal y como estás viviendo tu fase menstrual del sangrado

Como sabes, el arquetipo de La Anciana corresponde a la etapa vital del final de nuestra vida, a la fase menstrual del sangrado y al rito de paso de la muerte. La Anciana, si miras a la naturaleza, es el invierno, es la noche, es el elemento tierra y es la dirección del Norte.

 

La Anciana favorece la conexión con nuestros linajes y nos abre a la vía de la canalización.

 

La frase que mejor la representa es: “Yo me siento profundamente”.

 

 

 

 

Sobre la muerte

 

Todos nos vamos a morir, tu, yo y toda la gente que conocemos, hombres y mujeres, tu gente cercana y la gente lejana. Es una gran verdad y vivimos como si no nos importara porque es algo que sabemos solo a nivel mental pero no a nivel emocional. No estoy viviendo, no estamos viviendo, con la consciencia de que vamos a morir. Si viviéramos con esta consciencia estaríamos más en contacto con las cosas profundas de la vida y disfrutaríamos de las cosas esenciales y humanas.

 

Cuanto más lejos estás de la conciencia emocional de la muerte más te pierdes en el consumo de la “fast fashion”, más preocupada estás por la estética de tu cuerpo y más enredada en los chismes y en el ocio superficial.

 

Las mujeres que se han dado cuenta de esto y que se acercan a la consciencia de la muerte, las mujeres que están recuperando el arte de acompañar a morir, se van convirtiendo en mujeres sabias, compasivas, sólidas, serenas y tremendamente humanas. ¿Te parece que hay algo más poderoso?

 

 

 

 

Sobre tu sangrado y la muerte que se produce mensualmente con él

 

Cada mes que sangras, lo que estás dejando ir es todo aquello que ese mes has sanado. El sangrado es una liberación de lo que ya no te sirve. Es también el final de la trasmutación de una experiencia difícil o dolorosa, en una serie de comprensiones, seas o no consciente de ello. Es lo que te ayuda a terminar de recolocarlo dentro de ti.

 

Por eso hay meses en los que después de todo un tránsito emocional profundo, tu sangrado es muy diferente. Es más abundante, o dura más días, o es más oloroso o...Y también sucede al revés.

 

Una vez, en un círculo de mujeres que facilité, una mujer me preguntó extrañada “¿qué razón hay para que lleve sin sangrar 11 meses?”, cuando le pregunté que había pasado hacía 11 meses, se quedó pensativa unos instantes y después rompió a llorar desconsoladamente: Había sufrido un abuso. Esta mujer aún no había podido mirar de frente a ese hecho y su sangre estaba retenida con este acontecimiento traumático sin digerir.

 

Esconder la menstruación, como pretenden en esos anuncios idiotas donde la sangre es de color azul y no huele, esconder la menstruación es como avergonzarse de ella. Y cuando yo me avergüenzo de algo, me alejo de ese algo.

 

 

Solo podemos amar lo que conocemos, solo puedo tomar toda la sabiduría, comprensiones y experiencias que el sangrado me trae, si me acerco a él, si lo vivo con consciencia, si lo miro, lo huelo o lo toco. Si lo recibo, lo honro y lo agradezco.

 

 

¿Quieres ser una mujer más sabia?

¿Cuánto hace que no miras tu sangre?

¿La has sembrado alguna vez?

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Sobre la introspección y la oscuridad: morir y renacer

 

Cada mes, cuando estás en los días del sagrado, lo que tu cuerpo te pide si lo escuchas, es retirada. No te pide vida social ni ajetreada, te pide soledad, intimidad, silencio, descanso…

 

La fase menstrual de La Anciana te invita a ir hacia tu propia cueva, te anima a entrar en ti. Te lleva a dejarte sentir de una manera más profunda que en cualquier otra fase del mes. Muchas mujeres abortan este proceso porque tienen miedo de su propia oscuridad, tienen miedo de ir hacia dentro y encontrarse con cosas que no pueden sostener.

 

Y, en realidad, solo cuando permites este proceso de ir hacia dentro es cuando puedes descubrir toda la luz que hay dentro de ti.

 

Lo que tienes dentro que no quieres mirar no se sana fumando, ni bebiendo, ni comiendo, ni comprando, ni con un viaje ni con una operación de cirugía estética. Ni siquiera un clavo saca a otro clavo.

 

 

Lo que tienes dentro que no quieres mirar se sana cuando lo abrazas.

 

 

Y una vez que lo abrazas ya sana, nada cambia de lo que sucedió, nada. Lo que cambia es como tu te relacionas con eso que sucedió, pasara cuando pasara. Y este cambio es un renacimiento. Nace una nueva mujer en ti, más sabía, más integrada, más completa.

 

 

 

 

Sobre la necesidad de morir en tu vida diaria

 

Entrar en tu oscuridad es muy beneficioso para ti y es necesario que permitas este movimiento no solo durante la fase del sangrado, sino también en tu vida diaria, en los 30 días del mes. Al hacerlo, al darte momentos de ir hacia dentro, te dejas sentir de una manera profunda.

 

Muchas mujeres que conozco y muchas mujeres que acompaño, pasan su día corriendo de un lugar a otro, atendiendo a la siguiente meta, a la siguiente tarea, sin tiempos de descanso. También siento que están muy insatisfechas con diferentes aspectos de su vida.

 

Cuando yo paro y me dejo sentir profundamente, algo se transforma en mi, y esa transformación me lleva a tomar una decisión, a poner un límite, a decir adiós, a irme de un proyecto, a despedirme de una relación...

 

 

La responsabilidad de lo que te están haciendo no es del otro, es tuya. Solo cuando te paras y te dejas sentir profundamente, te das cuenta de cómo te sientes y de qué es lo que estás necesitando. Deja de correr y de culpar al otro, yendo hacia dentro tendrás una vida más verdadera.

 

 

Trae a La Anciana a tu vida cotidiana tomando unos instantes diariamente para parar, cerrar los ojos, respirar, observar tu respiración y habitar tu cuerpo. Vas a ver como te transformas en 21 días. 

Sobre la dirección del Norte y el invierno

 

Igual que tu naturaleza de mujer es cíclica, la Madre Naturaleza también lo es. Todo nace y muere, todo se va y todo vuelve, la rueda gira continuamente. Hace un tiempo que siendo consciente de ello, y queriendo sentirlo a un nivel profundo en mi cuerpo, incorporé en mi rutina diaria de la mañana una práctica muy sencilla que me abre a los ciclos de la naturaleza, a las direcciones y a lo que cada una de ellas tiene para mi.

 

 

Comienzo invocando al Este y lugar de La Doncella, luego al Sur y lugar de La Madre, luego al Oeste y lugar de La Chamana, y por último al Norte. Cuando lo invoco pongo mis manos en mi corazón y miro hacia esa dirección diciendo:

 

 

“Te saludo Norte, lugar de La Anciana, del frío, del invierno y de la noche.

Hogar de nuestros linajes, de nuestros ancestros,

de la gente de nuestra tribu que ahora no es visible.

Lugar de la tierra y de los gnomos.

Hogar del rito de paso de la muerte y de la menstruación.

Lugar propicio para la canalización.

Saludo a los maestros y maestras que habitan en esta dirección,

y también a los animales de poder conocidos o aún por conocer.

Todos vosotros sois bienvenidos a mi vida y a mis espacios.

De todo lo que hay en mí, pongo a vuestra disposición lo que queráis tomar.

De todo lo que hay en vosotros, tomo para mi con muchísimo agradecimiento”

 

 

Hace más de un año que hago esta práctica diariamente con todas y cada una de las direcciones y siento que me he expandido, que he obtenido una mirada de águila a la que recurro muchas veces cuando la necesito para ver ciertos asuntos desde otra perspectiva. Siento como se produce el intercambio de energías entre cada dirección y yo misma. Y cada vez de una manera más profunda.

 

Cuando intercambio con el Norte experimento serenidad, calma, claridad, quietud, silencio, y cosas que no puedo poner en palabras. Cada vez entro en un estado de trance más profundo. Cuando invoco al principio de mis talleres en cualquier de las formaciones que imparto, percibo como las mujeres se abren a algo más grande, y a una parte de ellas mismas que está poco habitada y es muy nutritiva.

 

Cuanto más incorporo el Norte en mi vida más disfruto del invierno, de recogerme, de ir a mi propia cueva, de habitar mi cuerpo y disfrutar de el, de la bruja que hay en mi.

 

vela conexión interior arquetipo anciana

Para La Anciana el otro es transparente

 

Si ves a las ancianas como mujeres que están en un momento de la vida de decrepitud, soledad y abandono, es muy probable que vivas los días de tu sangrado como un momento decrépito, que te sientas muy sola durante esta fase menstrual o que percibas que la gente te abandona, aunque nada de esto sea cierto. La anciana es vivida, en esta sociedad, como alguien carente de utilidad y sin ninguna sabiduría aprovechable.

 

 

Es importante que te pares a revisar y a remirar, para que puedas vivir el sangrado como algo lleno de vida y de sabiduría.

 

 

En la anciana hay mucho poder energético, mucho poder espiritual, porque la anciana es la muerte. Y porque es muy poderoso que puedas estar dentro de ti, es el momento en que mayor conexión que puedes tener contigo misma, en el que mejor puedes escuchar a tu maestra interior.

 

La Anciana es la abuela sabia, es aquella para la que el otro es transparente, porque ella ve a través de el, ve lo que le sucede y lo siente en ella misma. A La Anciana le duele lo del otro pero a la vez que le duele, confía en el aprendizaje que otorga cada una de las experiencias.

 

La Chamana, que rige la fase menstrual del presangrado, está para sanarse y para sanar, tiene gran sabiduría para ella misma y para el otro, pero está al servicio del otro porque aún está en la acción. En cambio en La Anciana, la sabiduría no está al servicio del otro sino de sí misma. Tiene una mirada para el otro pero ya no interviene porque ha llegado a la comprensión y conclusión de que desde ahí también se ayuda. Desde esa mirada amorosa y desde el no hacer, también se ayuda.

 

 

¿Cuánto hace que no te paras a sentirte?

 

¿Cuánto hace que no ves a través del otro?

Te invito a formar parte de la próxima edición de la Formación Mujer Consciente y trabajar la energía y sabiduría de la anciana...

 

 

Con amor,

 

Carmen

 

 

PD/ Gracias Siona por esta capa preciosa que me envuelve cuando estoy en el bosque. Si quieres ver las creaciones de Siona mira: https://www.facebook.com/sionaambamor/

 

 

 

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